lunes, 28 de febrero de 2011

¿Què importancia reviste la planificaciòn en los procesos de enseñanza aprendizaje y la evaluaciòn de estos?

Si nos planteamos verdaderos modelos de planificación producto de procesos reflexivos y estudiados, es muy seguro que se incluirán actividades significativas, actividades que deben planificarse en base a las teorías que sustentan el aprendizaje significativo.  Si nos referimos al aprendizaje significativo estamos hablando de la inclusión de estrategias innovadoras, creativas, basadas en el uso de herramientas modernas, acorde con el tipo de estudiantes que tenemos en las aulas.
Esta reflexión la construiré basándome en las preguntas claves en el proceso de enseñanza aprendizaje: que, cómo, por qué, para  qué y cuando planificar lo que se enseña, lo que se aprende y evalúa.
¿Qué planificar y evaluar?
“Los contenidos se determinan a partir del análisis de las habilidades, actitudes y conocimientos que componen las competencias de los perfiles de referencia en la titulación de la que forma parte la asignatura o el módulo formativo.”
A partir de esta idea, debería entenderse que los contenidos de las asignaturas que cada uno de nosotros imparte han pasado por este proceso, sin embargo, en análisis recientes que hemos hecho en otras asignaturas de esta maestría, hemos encontrado que no hay una relación total y directa entre estos perfiles de las profesiones con los objetivos de muchas asignaturas que se imparten, sobre todo en el ciclo básico.  Lo que indica que será un gran reto para la universidad definir estos contenidos para los programas de muchas asignaturas que padecen de estas limitaciones.  Lo que concierne a qué evaluar, es claro que si los contenidos actuales no se corresponden con esas competencias que se espera tenga el profesional de un área especifica, el proceso de evaluación no se está pensando acorde con estos lineamientos.  Es posible que muchos de nosotros estemos aplicando evaluaciones durante, antes y después de trabajar cada bloque de contenidos, pero sin la conciencia de su coherencia con las estrategias de enseñanza aprendizaje, de que está sirviendo a este aprendizaje, de que está fomentando la autonomía en el estudiante.
Lo que respecta al ¿Cómo? :
Enseñar no es tanto ni tan sólo una cuestión de conocimientos sino de modos de razonar. Aprender no es tanto ni tan sólo acumular contenidos de conocimientos sino modos de razonar con ellos hasta aprehenderlos, interiorizarlos e integrarlos en la estructura mental de quien aprende. La manera en que el sujeto aprende es más importante que aquello que aprende porque facilita el aprendizaje y capacita al sujeto a seguir aprendiendo (Álvarez Méndez, 2001: 37). Zambrano
De aquí la importancia que revisten las estrategias que utilizamos para conducir el proceso de enseñanza aprendizaje y la coherencia con los objetivos que nos planteamos.  Que estas sean pertinentes, efectivas, apoyadas en recursos innovadores, adecuados, pensadas profundamente por el docente, claras y precisas para que sean significativas para el estudiante.  Calculadas en el tiempo que tenemos disponible, apoyadas en el contenido pertinente, pensadas para que el estudiante desarrolle sus habilidades en el campo de estudio, coherentes con las actividades de evaluación que se llevarán a cabo.
Para qué evaluar?
“Es importante, para ello, la formulación de preguntas tales como: ¿cuáles son sus progresos? y ¿qué dificultades presentan?  Las respuestas a dichas preguntas facilitarán la ejecución de acciones que permitirán al participante conocer sus potencialidades y limitaciones, así como también, planear los retos de apropiación y construcción del conocimiento y el desarrollo de las competencias que se desean lograr.” Modelo teórico de la evaluación constructivista
En esta cita están explicadas las respuestas a la pregunta que se plantea.  Por supuesto que los estudiantes deberían estar capacitados para entender estas metas y de manera individual tener el propósito de alcanzarlas como parte de su formación, pero ¿Es esa nuestra realidad?  Es una de las metas que nos tenemos que proponer para motivar y concientizar a nuestros estudiantes para que se hagan partícipes de su propio aprendizaje, se comprometan con autoevaluarse y regular sus procesos de aprendizaje de manera autónoma.
“La evaluación de los aprendizajes como parte de este gran “bosque” al que hacemos referencia, es un proceso que en muchos casos se realiza mas por una obligación institucional que por razones pedagógicas.  Tal vez por esta razón para los profesores vocablos como: exámenes, calificaciones, correcciones, resultados, notas, controles, están asociados a “angustia, presión, inseguridad, depresión, frustración, injusticia.” Gabina Zambrano
Esta cultura creo que nos ha perseguido por muchos años y nos ha curtido en esta línea, resulta entonces alentador comenzar a pensar en introducir este proceso de la evaluación desde el inicio del proceso de enseñanza-aprendizaje.
El cuando, es un punto que debe ir conectado a todos los elementos del proceso enseñanza aprendizaje, va a depender de el tiempo que se tiene para desarrollar los procesos, con lo materiales que se cuenta, el grupo y sus necesidades, la necesidad de las intervenciones del docente, el tipo de evaluación, las normas institucionales, los objetivos y su cumplimiento, la coherencia con que se aplique, el uso que se le dè, etc.  Digo esto porque es el tiempo el verdugo que nos obliga muchas veces a no pensar y planificar adecuadamente el proceso de enseñanza aprendizaje, es el ingrediente mágico, diría yo para que se cumplan muchas de nuestras expectativas.   Muchas  veces determina esa planeación que reviste una verdadera importancia junto a la ejecución de esta planeación, ahora tenemos un ingrediente más, la evaluación continua que debemos también pensar muy exhaustivamente. 
Finalmente, creo que la importancia de planificar los procesos de enseñanza aprendizaje y la evaluación es determinante para que se produzcan aprendizajes significativos y el sujeto desarr0olle las competencias que le servirán en la vida para resolver situaciones en las aéreas que les toquen desenvolverse.

2 comentarios:

  1. La planificación y la evaluación son instrumentos de trabajo y mediadores entre el aprendizaje y la enseñanza. Representa un instrumento de trabajo que permite al docente determinar cuales son los contenidos a enseñar de acuerdo a las competencias que se quieren lograr. Estoy muy de acuerdo contigo, Genara, en que lo importante no es tener más conocimientos, sino el uso que hacemos de los mismos, “No es qué tanto sabes, sino lo que sabes hacer con lo que sabes”. El conocimiento como acumulación de saber no es significativo, su valor radica en el uso que se haga del mismo, por tanto, las universidades deben, con esta perspectiva, replantear los programas educativos desde “el saber hacer” a partir del desarrollo de competencias y de su aplicación a situaciones de la vida real.
    Otros aspectos a tomar en cuenta es que se deben seleccionar contenidos que se ajusten a las pretenciones y al contexto en el que se imparten. Asi mismo, se debe enseñar aquellos contenidos fundamentales para aprendizajes posteriores, es decir, que sean significativos para nuestros estudiantes.

    En el cómo planificar, no debemos ver la planificación como un listado de contenidos, ejercicios y actividades para el alumno, sino mas bien, como una reflexión acerca de cómo enseñamos y cómo aprenden nuestros alumnos determinados contenidos a través de una serie de proyectos y actividades que se realizan para cumplir los objetivos estipulados. se deben tener en cuenta el diagnóstico de los conocimientos y habilidades de los alumnos, sus características y necesidades, los temas, los propósitos, las actividades, los recursos para la enseñanza, los medios a utilizar y las estrategias de evaluación.

    Para qué evaluar, personalmente considero que debemos visualizar la evaluación como una instancia permanente en el proceso educativo que nos otorga información útil para revisar nuestras propias estrategias didácticas y las estrategias de aprendizaje de nuestros alumnos. Señalas algo muy interesante y es que una buena planificación debe tomar en cuenta el tiempo y el tipo de estudiantes que tenemos. Hemos de adecuar nuestra planificación con una estructura variada de contenidos en donde apliquemos diferentes herramientas de evaluación acordes a como aprenden nuestros estudiantes.
    Para concluir, esos vocablos que mencionas en los cuales fuimos formados debemos ir erradicándolos e involucrar a los estudiantes en el proceso evaluativo, dando a conocer a ellos los criterios con los que serán evaluados para que no les aparezca externo al proceso, sino parte de el y puedan perder el miedo al mismo.

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  2. Muy buenas reflexiones. Destaco ademas, y cito a Genara: "Por supuesto que los estudiantes deberían estar capacitados para entender estas metas y de manera individual tener el propósito de alcanzarlas como parte de su formación, pero ¿Es esa nuestra realidad?"

    Leo en diversos textos mucho sobre la autoregulacion del estudiante, sin embargo pocos se hacen esta pregunta. Es una muy importante a hacerse y que debemos tomar en cuenta a la hora de planificar.

    Sandra

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